a denominada regla de los tercios divide la escena en tres partes, tanto horizontal como verticalmente. Las líneas que determinan estos tercios se cortan en puntos estéticamente adecuados para situar el centro de interés, con lo que evitamos que éste, al estar situado en el centro de la imagen resulte estático.
La Ley de los Tercios: En el recuadro fotográfico deberán trazarse, de forma imaginaria, dos líneas equidistantes verticales y dos horizontales, siendo alguno de los cuatro puntos donde se cruzan las cuatro líneas divisorias donde debe colocarse o encontrarse el motivo que deseamos resaltar dentro de la composición fotográfica.Aplicando la regla de los tres tercios realizamos un ajuste asimétrico de la imagen, dejando a un lado la aburrida y estática composición central.
Según la división por tercios de una escena, la confluencia de los tercios marcan unos puntos donde se hacen llamativos los objetos, llamados puntos fuertes. El centro es un punto fuerte. Es recomendable hacer coincidir los objetos con estos puntos.
Si eres de los que prefieren trabajar afuera antes que en el estudio, encontrar escenarios adecuados para cada sesión te representará un desafío. De más está decir que esta elección puede determinar el éxito de la sesión; así que en la presente entrada veremos algunas pautas para tener en mente al considerar un posible lugar.
El momento. A veces elegir correctamente el horario puede ser complicado, particularmente en las áreas que son frecuentadas por muchas personas. Determina si será mejor elegir la mañana, la tarde temprana, el anochecer o la noche basándote en la iluminación que necesitas, pero también ten en cuenta la franja horaria en la que suela haber menos gente. La idea es que tanto tú como tu modelo puedan concentrarse durante la sesión. Por otro lado, sin importar cuánto te esfuerces por evitar capturar a los transeúntes, de seguro se colará alguna que otra cabeza en las tomas. Pero con un poco de cuidado y atención podrás reducirlo al mínimo para ahorrarte tiempo de post-edición.
La privacidad. Dependiendo del tipo de tomas que tengas en mente, el nivel de privacidad que permita un determinado lugar puede ser un detalle importante. Aún cuando se trate de un espacio público, tal vez puedas encontrar algunos puntos en los que hacer un par de tomas más solitarias. A modo de observación aparte, traeremos también a colación la importancia de proveer a tus modelos un lugar adecuado en donde puedan cambiarse cuando pasen de una locación a otra.
Ajusta la indumentaria al terreno. No es raro que una entera sesión se eche a perder a causa de una lesión. En muchos casos esto se relaciona con la indumentaria inadecuada - por ejemplo, andar con tacos altos entre las conchas de una playa. Mientras que esto puede ser una cuestión de sentido común para muchos, para otros no lo es. Debes evaluar la zona apropiadamente, y asesorar a tu cliente en base a ello.
Investiga acerca de los permisos. Algunas áreas están protegidas por derechos de autor o requieren de permisos especiales para sesiones fotográficas. De ser así resultará primordial obtenerlos antes de continuar haciendo planes. En algunos casos esto conlleva un trámite simple, mientras que en otros el proceso es más complicado.
Estas simples pautas pueden resumirse en una máxima: Evalúa cada posible lugar semanas o meses antes de la sesión, y piensa en diferentes variantes. Así evitarás pérdidas de tiempo y decepciones.
¿Qué tiene la fotografía artística que mueve a gente e invoca respuestas emocionales?
La fotografía artística tiene la capacidad de mover a los espectadores para que no sólo miren un objeto o una imagen sino que vean una emoción, una pasión o un concepto que ponga en movimiento los pensamientos así como las sensaciones dentro de un individuo.
Los mismos espectadores a menudo no pueden determinar exactamente qué es lo que causa esta respuesta extrema dentro de ellos mismos cuando se les presenta una imagen. Algunos de los fotógrafos artísticos más famosos, tales como Ansel Adams, Anne Geddes o Dorthea Lange, tenían todos un asunto o un tema específico que fotografiaban, a menudo representando las imágenes de una forma que no era típica de cómo son vistas normalmente.
Exponentes de la Fotografía Artística
Anne Geddes:
Famosa por sus muchas fotos de bebés, esta fotógrafa artística es uno de los fotógrafos modernos mejor conocidos. Sus trabajos se ofrecen a menudo en tarjetas, calendarios y libros.
Dorthea Lange:
Más conocida por sus fotografías sorprendentes y obsesionantes de la depresión, Dorthea Lange también hizo algunas fotografías que mostraban el internamiento de los japoneses americanos después del bombardeo de Pearl Harbour. Debido a la naturaleza sensible y al clima político del momentos, muchas de estas fotografías no fueron publicadas hasta 1972.
Ansel Adams
Fotografías asombrosas e impresionantes, generalmente en blanco y negro, de la naturaleza en su mejor representación. Ansel Adams utilizó su cámara fotográfica para demostrar al mundo la belleza de parques nacionales tales como Yosemite.
Galen Rowell:
Famoso fotógrafo aventurero que ha capturado la fauna y la naturaleza de todo el mundo. Sus fotografías abarcan desde de la fauna y el terreno de africa hasta el antártico.
Henri Cartier-Bresson:
Sus fotografías llamativamente conmovedoras de personas de todas las edades hacen pensar. Mientras que algunos de los sujetos de las fotografías, tales como Truman Capote y John Houston, son bien conocidos, muchas de las fotografías son de personas cotidianas sin fama ni renombre especial.
Jim Brandenburg:
Este artista ofrece fotografías cercanas y detalladas de lobos en la naturaleza. Brandenburg pasaba a menudo literalmente horas esperando en condiciones extremas para encontrar el ángulo y el momento perfectos para disparar su cámara..
Toda la fotografía artística es una combinación de la suerte y de la disciplina técnica. Poder esperar la luz, la expresión o el movimiento perfectos para capturar lo que el fotógrafo está intentando explorar es a la vez un arte y una ciencia. Los fotógrafos artísticos que se han hecho famosos por su talento y formación han pasado años desarrollando técnicas y estilos que hacen que sus fotos sean verdaderamente únicas. Aprender la fotografía artística es una forma maravillosa de capturar imágenes para conservar para las futuras generaciones.