Los modos principales en los que un flash puede funcionar son los siguientes:

1. Flash Automático:
Cuando ponemos este modo, el flash saltará automáticamente cuando tengamos malas condiciones de luz, ya sea porque esta sea baja o tengamos un fuerte contraluz.

2. Flash de reducción del efecto de ojos rojos
Seguro que en muchas ocasiones habéis hecho fotos con flash y os ha salido el terrible efecto de ojos rojos del que ya os dimos algunos consejos para evitarlo.
Una de esas formas es con el modo reducción de efecto de ojos rojos del flash que básicamente consiste en que el flash emite unos destellos previos al disparo, provocando que la pupila se dilate contraiga, y evitando así este indeseable efecto.

3. Sincronización lenta (1ª y 2ª cortina)
Normalmente, cuando disparamos con flash, las velocidades de obturación no pueden ser menores de ciertos niveles, para evitar posibles vibraciones de la cámara. Este modo de flash, sin embargo esta diseñado precisamente para esto, para velocidades de obturación lentas.
Se usa principalmente en retratos nocturnos, cuando queremos que el fondo no quede subexpuesto, creando fotografías nocturnas muy interesantes, con una correcta exposición tanto del fondo, como del sujeto principal. Recordad que al usar velocidades lentas, debeis estabilizar la cámara con un trípode.




Cuando hablamos de 1ª cortina queremos decir, que el golpe de flash se produce justo después de que se abra el obturador y de 2ª cortina cuando, al contrario, el flash se dispara justo antes de cerrarse el obturador (recordad que hablamos de velocidades lentas)
Jugando con la 1ª cortina y la 2ª cortina podemos conseguir diferentes efectos. Por ejemplo, si tenemos una escena de un coche circulando de noche y usamos la 1ª cortina conseguiremos congelar el coche al principio y nos quedará una estela de las luces por delante del coche (el recorrido que haga el coche mientras esté el obturador abierto). Sin embargo si usamos la 2ª Cortina, la estela de las luces nos quedará detrás, ya que el flashazo se producirá al final, congelando el coche en su última posición


4. Flash de relleno
En este modo, el flash disparará siempre, independientemente de las condiciones de luz que haya. Es muy útil para eliminar sombras o zonas oscuras indeseadas, por ejemplo en fuertes contraluces

5. Flash desactivado
Bueno, no creo que necesite explicación. Simplemente no disparará el flash, aunque haga falta, por lo que debemos estabilizar la cámara si las condiciones de luz no son buenas.
Por último decir que en ocasiones pueden combinarse algunos de estos modos, como por ejemplo el modo sincronización lenta en 1a cortina con el modo reducción de ojos rojos, con el que conseguiremos un retrato nocturno, perfecto.

Si estás iniciándote en la fotografía y nunca has pensado en cómo tomas la cámara, este artículo es para ti

Utiliza tu mano izquierda para dar soporte a la cámara desde abajo. 
Cuando tu mano derecha pulse el obturador, el cuerpo de la cámara se moverá hacia abajo, pero al tener la otra mano en dicha posición, el movimiento se reducirá drásticamente. Esto es especialmente necesario cuando usamos lentes demasiado pesados, ya que en esos casos la cámara se inclinará levemente hacia adelante si no ubicamos nuestra mano de ese modo.
Ubica tu mano izquierda por debajo

1. Empecemos Por los Pies

Para conseguir que tu cuerpo esté lo más estable posible, debemos empezar por los pies. Mantenlos separados para evitar el balanceo. Procura evitar la flexión de las rodillas: conseguirás mayor estabilidad con las piernas totalmente extendidas. Si el ángulo que quieres tomar lo requiere, puedes arrodillarte, pero apoya la rodilla en el suelo: o totalmente extendido o arrodillado, pero procura evitar posiciones intermedias.

2. Busca Apoyos Adicionales

Por curioso que pueda parecerte, se consiguen resultados sorprendentes cuando apoyas tu cuerpo sobre la pared, una columna o cualquier otro objeto estable de gran tamaño. Si estás en un espacio abierto no tendrás muchas opciones, pero si tienes algo grande y fijo a mano, no desaproveches la oportunidad. ¡Merece la pena!.

3. Los Codos contra el Cuerpo

Mantén los brazos lo más replegados posibles. Cuanto más extendidos estén, mayor movimiento. Procura apoyar los codos contra el cuerpo: evitarás vaivenes innecesarios. Este consejo es especialmente importante en fotografía digital, ya que el monitor LCD de las cámaras digitales hace que tengamos la tendencia natural de alejar la cámara y extender los brazos.

4. Con las 2 Manos, Por Favor

La miniaturización en la electrónica de consumo alcanza límites insospechados. En la fotografía digital hace posible que podamos encontrar en el mercado modelos de cámaras tan pequeños y ligeros que parece increíble. Por poco que pese tu cámara utiliza las dos manos para sujetarla. Piensa que el gesto de apretar el botón genera un movimiento considerable, mucho menor cuando sostenemos la cámara con ambas manos.

5. Tensa los músculos

Siguiendo las recomendaciones anteriores conseguiras colocar tu estructura ósea de modo adecuado para conseguir la máxima estabilidad. Es momento de poner en juego tu sistema muscular. Evita la flacidez. Tensa un poquito los músculos, pero no te pases. Se trata de evitar vibraciones innecesarias: si aprietas demasiado puedes provocar un ligero temblor, justamente lo que pretendemos evitar.

6. Contén la Respiración

Cuando la velocidad de obturación es reducida, oscilaciones como las que producimos al respirar pueden provocar fotos movidas. Conviene contener la respiración para reducir los movimientos al mínimo. Inspira, conten y dispara. O bien, expira, conten y dispara. Prueba ambos modos y decide cual es con el que más cómodo te encuentras.

7. Sostén la Cámara con la Izquierda, Controla con la Derecha

Si tu cámara es réflex o tipo réflex, sostén la cámara con la mano izquierda: pon la palma hacia arriba y sitúa la parte inferior de la cámara sobre ella; abraza con los dedos pulgar e índice el objetivo. Con la mano derecha abraza el lateral derecho de la cámara, de modo que el dedo índice caiga de modo natural sobre el disparador, y que el pulgar abrace la parte posterior de la cámara, cerca de los controles principales. Y no olvides pegar los codos al cuerpo. 

No sujetes la cámara por ambos lados
Cuando necesites ajustar el zoom, una de tus manos se moverá para hacerlo, y la otra quedará como único soporte de la cámara - y al no estar bien ubicada, la foto saldrá movida.

Este es uno de los errores más comunes.


No olvides comentar!!!